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35 Consejos para cuidar a tu bebé los primeros meses de nacido

La llegada de un bebé puede ser calificada como una de las experiencias más gratas en la vida de los padres. Pero que dicho acontecimiento conserve su magia y se torne llevadero durante los días inmediatos al nacimiento, dependerá de la puesta en práctica de algunas actividades que faciliten el descanso y bienestar de la madre y el recién nacido. 

En lo que sigue esbozaremos consejos relacionados con la alimentación, higiene y cuidados generales del niño. El bebé, los primeros meses de nacido merece una especial atención y el amor ilimitado de su madre.

Consejos para cuidar a tu bebé recién nacido 

Es natural experimentar temor o sentir inquietud con el solo hecho de pensar en la fragilidad de los bebés y en los múltiples cuidados que ellos ameritan. Pero no te agobies, todo tiene solución y seguramente serán de gran ayuda los consejos que hallarás en lo que sigue, para ofrecer un mejor cuidado a tu bebé recién nacido: 

1. Consolar al bebé con serenidad: el contacto visual así como la sutileza y la calma al momento de arrullarlo harán que se sienta seguro y constante que no se encuentra solo. 

2. No acercarse al recién nacido con sobresalto: los movimientos bruscos e inesperados al tomar al bebé pueden provocarle llanto intenso porque se estremece, es necesario hablarle antes.

3. Sostener la cabeza y el cuello del bebé: en vista de que aún no logra mantener la cabeza erguida es necesario, mientras está en brazos, sostenerla con firmeza pero dócilmente.  

4. Evitar sacudir al recién nacido: la inmadurez de sus órganos y su tendencia al sobresalto podrían generar sangrado cerebral e incluso la muerte si se agita con fuerza, de acuerdo con el espacio digital kidshealth.org. Para despertarlo mime sus pies o mejillas. 

5. Impedir visitas con resfriado: el sistema inmunológico del recién nacido necesita tiempo para fortalecerse, por tanto conviene que no esté en contacto con personas engripadas.

6. Lavarse las manos antes de agarrarlo: tanto la piel del bebé como su fragilidad ante cualquier infección exigen que todas las personas que lo tomen tengan las manos limpias. 

7. Vigilar la herida del cordón umbilical: aunque no hay consenso entre los especialistas si tapar o no la zona del ombligo mientras cicatriza, lo importante es no lastimar y no usar yodo al curarlo. En caso de sangrar o supurar hay que recurrir inmediatamente al médico.

8. Cambiar el pañal a menudo: sea pañal de tela o desechable es importante sustituirlo continuamente con el fin de evitar irritación en la cola y en la piel adyacente.

9. Limpiar con suma sutileza la colita y secarla bien: la humedad que queda, en los pliegues de los genitales, del ano y la entrepierna, si no secamos bien podría desencadenar afecciones cutáneas. Al limpiar con toallitas o si lavamos debemos proceder con suavidad y hacerlo desde los genitales hacia el ano y no al revés. 

10. Usar pasta al agua en caso de irritación: cuando por algún motivo la cola y genitales lucen de un rojo intenso es recomendable después de lavar y secar, untar pasta al agua, preparada con óxido de zinc, para aminorar la irritación. 

11. Bañar al bebé con frecuencia: tanto por razones de higiene como por efectos de relajación, bañarlo a menudo le proporciona salud. Es preciso que el agua tenga la temperatura adecuada (36°) y que los implementos de baño más la ropa estén al alcance.

12. Nunca dejarlo solo mientras lo bañas: en aras de evitar una tragedia jamás abandone al bebé en pleno baño. 

13. Procurar la lactancia a demanda: muy aconsejado por los especialistas este mecanismo supone la alimentación o amamantamiento cada vez que el organismo del bebé lo exija. 

14. Despertar al bebé si no ha sido alimentado durante 4 horas: para impedir complicaciones nutricionales es necesario alimentarlo como mínimo cada cuatro horas. 

15. Prestar atención a la succión: puede que el bebé pase largos ratos adherido al seno pero si no succiona con fuerza y si no agarra la areola sino sólo el pezón, es posible que quede insatisfecho. 

16. Intentar que no se duerma mientras se alimenta: además de correr el riesgo de que el recién nacido bronco aspire, no recibe alimento, aunque tenga el pezón en la boca.

17. No apelar a infusiones ni a preparados distintos a la leche: pese a que sobran los consejos para la eliminación de gases, los recién nacidos no deben consumir otros productos que no sean leche materna o de fórmula. 

18. Constatar la posición del tetero para evitar el ingreso de aire: los gases son las molestias más comunes en los recién nacidos, por tanto, es necesario verificar que el tetero esté inclinado y no albergue burbujas. 

19. Cooperar con el bebé en la expulsión de gases: el alivio que experimentan los recién nacidos al botar los gases es notable, por ello, darle suaves palmaditas por la espalda ayudará enormemente.

20. Acostar al bebé boca arriba, luego de haber comido: la postura decúbito supino es la más idónea para el recién nacido luego de haber sido alimentado, pues si es acostado boca abajo podría aparecer el temido síndrome de muerte súbita del lactante, según lo reseñado en serpadres.es.

21. Monitorear la circuncisión, en caso de ser varón: hoy día son los pediatras los que se ocupan de este procedimiento pero los padres deben observar la evolución del mismo y notificar al médico en caso de enrojecimiento o secreción. 

22. Asear la nariz con delicadeza: la presencia de secreción nasal sólida puede dificultar la respiración del recién nacido, hecho que amerita su expulsión con la aplicación de solución fisiológica mediante escasas gotas. 

23. Cortar las uñas del bebé: es conveniente que esta acción sea realizada mientras el infante duerme profundamente y con el uso de tijeras con punta redonda, diseñadas para bebés. 

24. Masajear eventualmente: los masajes realizados al bebé se convierten en caricias que no sólo estimulan sus reflejos sino que son muestras de afecto.  

25. Lavar la ropa del bebé sin suavizantes: la piel del recién nacido suele ser delicada y una manera de alejar alergias, sarpullidos y otros problemas cutáneos radica en utilizar implementos de limpieza neutros. 

26. Evitar pesarlo constantemente: obsesionarse con el peso del bebé supone angustiarse innecesariamente. Mientras se muestre activo y alentado no hay lugar para preocupaciones. En tal caso el pediatra lo advertirá.

27. Abrigar sin exceso al bebé: mantenerlo abrigado es preciso pero si se exagera en ropa puede ser contraproducente pues al sudar es posible que se incomode.

28. No preocuparse por la costra láctea: este tipo de dermatitis seborreica suele aparecer en el cuero cabelludo de los bebés, detrás de la orejas y en otros pliegues del cuerpo. No representa ningún peligro y puede retirarse paulatinamente con aceite de almendras.

29. Contar con un termómetro: indispensable cuando tenemos un recién nacido en casa,  este instrumento nos mantendrá informados sobre su temperatura corporal. La fiebre es uno de los signos al que mayor vigilancia debemos prestar, pues suele alertar de posibles infecciones.

30. Intentar crear hábitos de sueño: la ausencia de sueño durante la noche del bebé es  uno de los lamentos más repetidos de los padres. A veces esto se debe a que tiene el sueño invertido. Lo aconsejable es mantenerlo despierto durante el día y evitar la sobre estimulación en la noche. Asimismo convendría habituarse a una hora fija para dormirlo.

31. Controlar la cantidad de ruidos y luz: en la noche, especialmente, es muy útil atenuar la iluminación de la habitación e imposibilitar ruidos intensos que estimulen al bebé y disminuyan su sueño. 

32. Recurrir a sonidos agradables para calmar al bebé: la suavidad de la voz, materna sobre todo, tiene la capacidad de apaciguar el llanto del recién nacido. Las tradicionales canciones de cuna o los móviles con música generan sosiego.

33. No arropar al bebé después de los dos meses: luego de los sesenta días el bebé ya puede girar y envolverse de manera inconsciente en las mantas y cobijas, acción que representa riesgo de asfixia. 

34. Posponer visitas para descansar: el descanso de la madre es vital cuando tiene un bebé, por tanto, si en algún momento ella y el recién nacido están durmiendo será adecuado postergar visitas que interrumpan el descanso de ambos.  

35. Recibir la ayuda del padre y familiares: disponerse a recibir apoyo y colaboración de los allegados no implica no ser una madre abnegada, al contrario, significa reponer energías para regalar la mejor atención al bebé. 

Cuidar y satisfacer todas las necesidades de un recién nacido requiere de la disposición inquebrantable de la madre y el apoyo incondicional del padre u otros miembros de la familia. Es por ello que la llegada de un bebé al hogar es más formidable cuando hay cooperación.

Tanto los cuidados brindados al bebé, los primeros meses de nacido como el amor brindado en esta etapa, serán determinantes a lo largo de su crecimiento, de allí que contar con un repertorio de consejos y recomendaciones que alivianen esta loable tarea sea de gran beneficio.  

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