verrugas

Tipos de verrugas y cómo eliminarlas

Aunque la mayoría de las veces las verrugas no representan una mayor amenaza, muchas pueden resultar bastante molestas, además de antiestéticas, sobre todo por los lugares en que suelen salir.

A continuación te presentamos una guía básica sobre qué son, cuáles los tipos de verrugas, si podemos prevenirlas y, lo que suele ser más importante, cómo deshacernos de ellas sin mayores complicaciones.

¿Qué son las verrugas? 

Las verrugas son definidas como pequeñas protuberancias que se forman en la piel. Las mismas suelen ser ásperas al tacto y muchas veces se pueden divisar puntos negros contenidos, que no son más que pequeños coágulos de sangre.

Como regla generalizada éstas no suelen causar ningún dolor, aunque algunas sí pueden doler o producir escozor, especialmente si crecen en las plantas de los pies. Mientras que entre otros lugares frecuentes tenemos: manos, dedos, rostro, cuello, así como en las partes íntimas.

¿Qué factores causan las verrugas? 

Aunque la mayoría de las veces las verrugas se originan en los primeros años de la vida o en la adolescencia, debido a que no se tienen suficientes anticuerpos para combatir el virus que las originan, lo cierto es que se pueden contraer en cualquier momento de la existencia.

Y es que el factor decisivo para contraer el virus y por ende ser propenso a padecer verrugas es el contagio por papiloma humano (VPH), que, según el portal web muysaludable.sanitas.es, es un patógeno que tiene hasta más de 100 clases o subtipos.

Estas verrugas pueden transmitirse fácilmente mediante el contacto directo con personas infectadas o a través de objetos y utensilios personales que hayan sido utilizados por los portadores, como las toallas o vasos, por ejemplo. 

El contacto sexual también es un medio frecuente de contagio, de hecho, según especialistas, esta modalidad es altamente contagiosa. Debido a que las verrugas también pueden encontrarse tanto externa como internamente en la zona genital.

Tipos 

Atendiendo a su ubicación y a ciertas características, encontramos diferentes tipos de verrugas que se detallaremos a continuación:

El primer tipo es denominado verrugas vulgares. Son de hecho, como su nombre lo indica, las más comunes y suelen ser de superficie rugosa, así como de forma redondeada. Las encontraremos en las manos, cuello, cuero cabelludo y en la cara.

En segundo lugar tenemos los condilomas, que es el nombre clínico que se le da a las verrugas genitales. Se pueden encontrar en cualquier lugar de los genitales. Son más bien blandas de consistencia y altamente contagiosas.

Asimismo, encontramos las verrugas subungueales y periungueales, que suelen ubicarse debajo de las uñas o a su alrededor. Mientras que las verrugas filiformes son de consistencia blanda y de forma alargada. Frecuentemente surgen en el área del cuello y en los párpados.

También están las verrugas planas, que llegan a ser pequeñas y regularmente se manifiestan en grupos. Su aparición está limitada a niños y jóvenes.

Por último, podemos mencionar las verrugas plantares. Las mismas se pueden evidenciar en las plantas de los pies, por lo que queda evidente el grado de malestar que pueden ocasionar. Estas también se conocen bajo el rótulo de papiloma. 

¿Cómo eliminarlas? 

Si bien es cierto que muchas verrugas vulgares pueden desaparecer por sí solas sin necesidad de tratamiento alguno en un período de 6 meses aproximadamente, hay otros tipos de carnosidades más molestas que se pueden eliminar siguiendo distintos métodos.

Primero, para eliminar varios tipos de verrugas cabe señalar el uso del ácido salicílico. Se puede raspar un poco la lesión con una lima para facilitar la absorción de los componentes y así atacar enteramente la raíz del problema.

También, se suele usar la llamada crioterapia, o terapia al frío. Este procedimiento está señalado sobre todo para verrugas filiformes, que también pueden ser estranguladas con seda quirúrgica, aunque es un procedimiento ya poco usual en nuestros días.

En cuanto a las verrugas genitales, que suponen un riesgo de contagio mayor, debe tenerse cuidado, ya que muchas tienden a asociarse a algunos tipos de carcinomas, por lo que deben ser evaluadas por un dermatólogo, quien procederá considerando su ubicación y característica. 

Verrugas genitales 

Las verrugas genitales, como hemos mencionado son terriblemente peligrosas debido a que pueden ser fácilmente contagiadas a otras personas mediante el acto sexual, sea este anal, oral o vaginal.

Uno de los principales inconvenientes para distinguir las lesiones es que las mismas pueden ser internas, lo que dificultaría aún más la situación, hasta el punto de que la persona podría ignorar por completo que padece esta enfermedad.

Con respecto a su tratamiento, una mala noticia es que las verrugas genitales pueden ser tratadas, pero no existe aún la cura para el virus que las origina. Lo que implica que una persona pudiera someterse a una intervención para extirparlas, pero éstas pueden volver a salir en la zona.

Criocirugía 

La criocirugía es para muchos el procedimiento más eficaz para eliminar las verrugas sin dañar la piel que la rodea, así como es usado en muchas otras afecciones de la piel.

Lo primero que se debe hacer es preparar la verruga al menos dos semanas antes de su extirpación por este método. Lo cual se hace mediante un tratamiento sistemático con ácido salicílico.

Después de pasado este tiempo el médico procederá a retirar la capa de piel que recubre la verruga y a congelar la raíz de la misma, en un procedimiento que por lo general no suele ser tan doloroso.

El paciente llega a padecer, primeramente, un adormecimiento en la zona, para luego experimentar como si se tuviera un pedazo de hielo pegado a la piel, para más tarde sentir ardor cuando inicie el proceso de descongelamiento.      

Otros de los puntos positivos de este procedimiento son que el paciente puede reintegrarse pronto a sus actividades cotidianas, además de que este método no deja cicatriz, o una apenas perceptible.  

Riesgos y cuándo consultar al médico 

Con respecto a las verrugas, los riesgos que se pueden presentar tienen que ver cuando las mismas surgen en pacientes con problemas en su sistema inmunitario, como es el caso de aquellos que padecen VIH (SIDA) o han sido sometidos a trasplante de órganos. 

Es necesario acudir al médico en los siguientes casos: cuando se observan cambios en cuanto al color, aspecto o tamaño de la verruga. También cuando éstas provocan mucho dolor en su crecimiento y si has intentado eliminarlas y sencillamente no se marchan, o se van solo por un tiempo.

Además, cuando crecen en partes incómodas, así como si no estás seguro de que sean verrugas, es importante recordar que hay otras afecciones mucho más peligrosas.

Por último, si empiezas a ver que crecen en gran cantidad, es una buena razón para acercarte a un especialista.

Si bien en muchos casos se trata de un asunto estético, igual, los tratamientos para buena parte de verrugas suelen ser exitosos, a través, por ejemplo, de procedimientos como la criocirugía. 

Sin embargo, debemos recordar que las verrugas genitales son altamente contagiosas y aunque no podamos prevenirlas del todo, resulta muy útil tomar ciertas medidas, como por ejemplo, utilizar protección cuando se tengan relaciones sexuales casuales.

Pues, es a través de los contactos sexuales que podemos ser contagiados por el virus de papiloma humano (VPH), que es el principal culpable de que surjan las verrugas genitales.

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