dolor-espalda-parte-baja

Dolor cervical: ¿cuáles son los síntomas y tratamiento?

La columna vertebral es la responsable de la movilidad y sostén del cuerpo. De allí la importancia de cuidar las regiones que la componen: cervical, dorsal, lumbar, sacra y coccígea.

Una de las molestias más comunes en materia de columna es el dolor cervical, esto se explica, en parte, porque debido a su ubicación y flexibilidad suele recibir mayor impacto ante lesiones y accidentes. 

Si bien este padecimiento puede alcanzar niveles de inhabilitación motora, existen procedimientos, técnicas y exámenes clínicos que ayudan a identificar sus síntomas y tratamiento. 

¿Qué es el dolor cervical?

Es una dolencia que afecta al segmento cervical y a todos sus componentes: vértebras, tejidos blandos, articulaciones, ligamentos, discos, nervios y músculos. Normalmente el dolor cervical se proyecta sobre el cuello.

El malestar cervical está motivado, por un lado, al desgaste gradual de sus elementos constitutivos y por otro a traumatismos, movimientos bruscos o lesiones sobre la región.

Asimismo, las posturas inadecuadas y el padecer enfermedades óseas, como osteoporosis o artritis, o lesiones musculares son asociados a esta afección. 

Síntomas

El signo más notable es el dolor en el cuello y complicaciones para su movimiento, aunque también es común presentar dolencias en brazos y espalda.

Se suman a dichas señales: disminución de fuerza muscular, dolor de cabeza, pérdida del equilibrio, sensación de hormigueo en las piernas, adormecimiento en los dedos de las manos y mareos. 

Asimismo las contracturas musculares, en la región alta de la espalda y en el cuello, figuran como síntomas de dolencias cervicales indicando, a su vez, estrés. 

¿Cuál es el tratamiento del dolor cervical? 

Según el sitio web cun.es, ante dolores cervicales es necesario consultar al médico y someterse a una valoración diagnóstica que incluya, movilidad cervical y áreas adyacentes, movimientos de piernas y brazos así como desempeño de músculos y nervios de las extremidades. 

De acuerdo con las causas y tipos de lesión cervical el tratamiento variará y puede contemplar desde el uso de collarín hasta la intervención quirúrgica. No obstante, existen mecanismos que evitan la cirugía.

La fisioterapia es una de esas posibilidades, dado que optimiza los movimientos cervicales, hace que los músculos se relajen y contribuye al enderezamiento de la columna con lo cual se mejora la postura.

Otra práctica que alivia las molestias cervicales es la exposición, del cuello y hombros, a fuertes presiones de agua fría durante 10 y 15 minutos, seguido de ejercicios  suaves de extensión y flexión. 

Desde el campo farmacológico, con prescripción galena, resultan beneficiosos los analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares.  

Según el tipo de lesión y bajo recomendación médica, los estudios de imágenes tales como: radiografía, tomografía o resonancia magnética, son herramientas que orientan clínicamente en el diagnóstico y en la obtención del tratamiento más adecuado. 

Lesiones cervicales 

En atención al tipo de lesión cervical, la misma puede alcanzar distintos niveles de gravedad.

Una de estas lesiones es el latigazo cervical también llamado esguince del cuello. Ocurre en accidentes de tránsito y es consecuencia de bruscos movimientos hacia adelante y hacia atrás del cuello. En esta torcedura son lastimados los tejidos blandos.

Tanto el desgaste cervical como las hernias, son consideradas lesiones cervicales. El deterioro conocido como espondilosis cervical se halla vinculado al transcurrir de los años, pues los discos se van desgastando.    

Ocurre algo similar en las hernias discales cervicales, puesto que los discos se desplazan ocasionando fuertes molestias tanto en el cuello como en los brazos. Este tipo de lesión está ligada al sobrepeso y al exceso de fuerza. 

También pueden aparecer traumatismos más complejos como fracturas del atlas y del axis, primera y segunda vértebra de la región cervical, respectivamente, además de dislocaciones y rompimiento de los ligamentos.  

Debido a la función cardinal que ejerce el segmento cervical dentro de la columna vertebral, responsable de otorgarle movilidad a la cabeza y a los brazos,  resulta necesario llevar adelante prácticas que prevengan su dolor.

Así, regular el peso, distribuir la fuerza en partes equitativas, mantener una postura correcta y evitar movimientos violentos, son algunas recomendaciones que nos librarían de los dolores cervicales. 

Por último y en atención a la gravedad de la lesión, es preciso recibir orientación del especialista para cada caso de dolor cervical (neurocirujano, traumatólogo o fisiatra). 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s