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Tipos de estreñimiento: aprende a prevenirlos

Cada vez son más las personas, que, debido a su agitado ritmo de vida, están propensas a padecer de estreñimiento. Este puede ser caracterizado, por síntomas como dolor abdominal, gases y sobre todo por una incapacidad para evacuar después de un determinado tiempo de esfuerzo.

Este antinatural y nefasto padecimiento puede desencadenar en el organismo, aparte de un malestar generalizado, muchas otras enfermedades relacionadas con el hígado o los riñones, por dar algunos ejemplos.

De allí que sea de utilidad conocer los tipos de estreñimiento a los que estamos expuestos, para de esta forma saber cómo afrontarlos si es que ya lo padecemos o, lo que es más importante, entender cuando suceden, para así tomar las medidas preventivas necesarias.  

Tipos de estreñimiento

Los tipos de estreñimiento están ligados a las causas que los originan. Es así que beber insuficiente agua, falta de ejercicio físico, así como una mala alimentación, que implica, además, la poca ingesta de fibra, figuran entre las razones más habituales de este suplicio.

Resulta,  por demás, necesario acudir al médico para que determine el tipo estreñimiento que se padece y así prescribir un tratamiento acorde. A continuación esbozamos los tipos más comunes:

Estreñimiento pasajero

Todos alguna vez lo hemos sufrido. La causa de este trastorno, como su nombre lo indica, se debe a un agente en un momento transitorio de nuestra vida, como por ejemplo un cambio en el estilo de vida, sea el caso de un viaje, en el que por ende se pasa mucho tiempo sentado, hasta haber postergado las deposiciones.

Otras causas pueden ser: una situación de estrés, falta de ejercicio físico o consumir ciertos medicamentos o alimentos. Por lo regular, el estreñimiento desaparece cuando se retorna al normal ritmo de vida y ya ha desaparecido el detonante de dicha circunstancia.

Estreñimiento orgánico

De hecho mucho más preocupante, este tipo de estreñimiento puede ser un síntoma de una afección más grave en el organismo. Como por ejemplo el caso de enfermedades gastrointestinales relacionadas con obstrucciones debido a hernias o tumores. 

Como tratamiento se puede incluir una cirugía que despeje la obstrucción previamente diagnosticada.

Estreñimiento crónico

Más usual en adultos y personas de avanzada edad, este tipo de estreñimiento se produce durante prolongados períodos de tiempo. Se vuelve recurrente en las personas, por lo que no pueden descuidar el mantener hábitos de vida saludables, que lleguen a influir en su propio ritmo normal de defecación.

También vale señalar que es una puerta abierta a otras enfermedades, tales como afecciones nefríticas y hepáticas, biliosidad, así como dispepsia. Por lo que resulta preponderante el  oportuno diagnóstico médico.

 Estreñimiento agudo

De mayor incidencia en la población infantil, tiene como principal característica su aparición repentina, que es seguida de otros síntomas como gases y distensión abdominal. Puede ser provocado por algún tratamiento médico o cambios recientes en la alimentación. No se precisa tratamiento alguno, pues suele desaparecer al momento de extinguirse la causa que lo provoca. 

 Estreñimiento idiopático

Es más bien de origen desconocido, ya que no es causado ni por el uso de fármacos ni enfermedad alguna reconocida. Por lo mismo, compromete la salud del paciente debido a que no existe un tratamiento claro. El especialista deberá ir descartando las causas que lo pudieran provocar una por una.

Algunos síntomas de este padecimiento pueden ser: esforzarse al evacuar, exceso de gases, dolor abdominal y el quedarse con la sensación de deposición incompleta después de haberla realizado.

Mientras que como señales de alarma, según el portal web news-medical.net, tenemos: el  encontrarnos con sangre luego de la evacuación, fiebre y tener antecedentes familiares que hayan padecido cáncer de intestino o síndrome de intestino irritable. 

Estreñimiento funcional

Por último, el estreñimiento funcional puede ser diagnosticado por diversas causas, cuando se detecte una alteración del peristaltismo, contracciones del tubo digestivo que movilizan los desechos hacia su evacuación. Influye también una decidida situación de sedentarismo, así como también el poco consumo de líquidos.

Puede clasificarse en tres tipos referidos al tiempo de la defecación. Si es de tránsito normal, tránsito lento y, por último, si hay una ausencia o disfunción de la defecación.

En cuanto al tratamiento,  se incluyen laxantes estimulantes  y consumo elevado de fibra. En casos bien particulares se puede recurrir a la cirugía, mientras que el caso de ausencia absoluta  de defecación puede ser tratada con biorretroalimentación.

¿Qué hacer cuando sufrimos de estreñimiento?

Existe una serie de medidas que podemos adoptar para combatir el estreñimiento, como ingerir suficiente agua al día, para muchos lo ideal se encuentra dentro de ocho vasos o dos litros. 

El consumo de agua resulta fundamental para lubricar las vías y órganos encargados de eliminar los desechos del organismo, provenientes tanto de las comidas como de los procesos propios del cuerpo. Así, estos restos pueden transitar por los intestinos con mayor facilidad hasta el momento de su evacuación.

También, otra medida indispensable será iniciar una dieta alta en fibra. Ingiriendo más cereales, verduras, legumbres, frutos secos como nueces, avellanas y almendras. La fibra es primordial a la hora de mejorar el tráfico intestinal.  

A lo que añadiríamos evitar el sedentarismo y ejercitarnos al menos tres veces por semana. Así mantendríamos activo nuestro organismo y por ende éste estaría proclive a retornar a sus funciones naturales.

Otro consejo durante este padecimiento es no exasperarse ni estresarse,  sino practicar ejercicios de relajación a partir de inspiraciones y exhalaciones profundas, a lo que se puede sumar algo de música relajante. 

Hasta ahora parece que ha quedado claro que de ninguna manera deberíamos postergar las evacuaciones, ya que de hacerlo se endurecen los desechos en las paredes del colon,  generando incrustaciones que pueden pasar hasta meses allí. 

Asimismo, si estamos en un caso de emergencia extrema podemos utilizar algunos laxantes orales o los llamados supositorios.

Hay casos que pueden ser tratados a partir de enemas, cuya función es limpiar completamente el colon y así reactivar las funciones naturales del organismo. Este método ha ganado adeptos en los últimos años y se recomienda que sea llevado a cabo por especialistas.  

Ya, para finalizar, en casos más radicales y como última alternativa tenemos la cirugía.

En un primer momento, tenemos que entender que el estreñimiento es un trastorno antinatural del organismo, que puede verse agravado si no es tomado en serio. 

Si bien existen diferentes tipos de estreñimiento, relacionados con distintas causas, muchas de las acciones que debemos tomar están centradas en mejorar el flujo de tránsito intestinal, sea mediante laxantes, supositorios o simplemente manteniendo un saludable ritmo de vida.  

Con un poco de ayuda, ingiriendo suficiente agua fresca, regulares ejercicios semanales y con la inclusión de fibra en la dieta, nuestro propio cuerpo tendría toda la potestad para regularizar por sí mismo sus funciones. 

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