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Cáncer: Descubre su origen y causas

El cáncer es una enfermedad que afecta diferentes órganos del cuerpo. Esto se debe a mutaciones celulares que surgen con el paso del tiempo. Existen diversos factores que hacen que aparezca esta enfermedad.

Como señala la Asociación Española de Cáncer, en la primera fase, el cáncer comienza con agentes carcinógenos dentro del cuerpo, que pueden durar mucho tiempo, hasta que se desarrolla la enfermedad.

Origen

El cáncer se origina cuando las células comienzan a multiplicarse de forma descontrolada, con la capacidad de destruir tejidos y órganos, según lo apunta la Clínica Mayo. En un principio puede atacar una zona específica del cuerpo, pero a medida que avanza, se vuelve invasivo.

El proceso es gradual. Su primera etapa es conocida como carcinogénesis, cuando las células comienzan a mutar. Esta etapa puede durar varios años. El proceso cancerígeno comienza cuando las células comienzan a sufrir mutaciones de manera descontrolada.

La iniciación de este proceso, es decir, el de la producción de células cancerígenas, es un poco más elevada que la del promedio, por eso termina siendo invasivo y hasta fatal si no se trata a tiempo.

De esta forma, el cáncer se expande, debido a que transmiten las anomalías a las demás células. En un proceso más avanzado, las células sufren nuevas mutaciones, llegando al punto de ser agresivo.

Causas

Lo que causa el cáncer son las mutaciones genéticas. Sin embargo, existen factores que propician la enfermedad. Según Clínica Mayo, estas mutaciones genéticas pueden ser de nacimiento, lo que quiere decir que es hereditaria.

También están las que se producen después del nacimiento, lo que quiere decir que no son hereditarias. El mayor porcentaje de personas que sufren de cáncer pertenecen a este grupo. Los factores que producen cáncer son el tabaquismo, algunos virus, y agentes químicos que son cancerígenos.

La obesidad, así como la exposición a los rayos UV y la falta de ejercicio también propician la enfermedad. Lo cierto es que, una vez formadas las células cancerígenas, estas comienzan a expandirse por todo el organismo.

Ahora bien, algo que hay que tener en cuenta es que el cáncer puede ser focal, es decir, aparecer en un punto u órgano determinado del cuerpo, y de ahí extenderse hacia el resto del organismo.

Síntomas Generales del Cáncer

Los síntomas del cáncer suelen relacionarse con el tipo de cáncer específico. Sin embargo, hay un grupo de síntomas generales que ayudaría a detectarlos a tiempo y actuar en consecuencia. Estos síntomas son los siguientes, según la Sociedad Americana de Cáncer:

  • Fatiga: la fatiga o cansancio extremo no mejora aun cuando se descansa. Este síntoma se presenta a medida que el cáncer va progresando. Sin embargo, en casos como el de leucemia, este síntoma se presenta al inicio de la enfermedad.
  • Fiebre: la fiebre se presenta de un momento a otro a medida que avanza la enfermedad, pero aparece de manera temprana cuando se trata de leucemia o de linfoma. Sin embargo, hay que estar muy atentos porque debilita el sistema inmunológico.
  • Alteraciones en la piel: Algunos de estos cambios indican problemas de cáncer, tales como oscurecimiento, ictericia o enrojecimiento. La picazón también es un signo de que algo anda mal.
  • Dolor: El dolor también es una sintomatología general. A veces aparece en etapas tempranas de la enfermedad, otras, cuando es general, indica que la enfermedad entró en una etapa avanzada.

Sea como sea, estos síntomas por sí solos no son prueba de padecer cáncer. La cuestión está cuando estos síntomas son persistentes y constantes. En estos casos, lo más prudente es acudir a un especialista para descartar esta enfermedad o cualquier otro problema de salud.

Sintomatología de ciertos tipos de cáncer

A los síntomas generales hay que agregarle síntomas específicos que ayudan a detectar ciertos tipos de cáncer. De nuevo, para determinar la enfermedad y su estado, es necesario acudir a un médico especializado para hacer los exámenes pertinentes.

  • Formación de verrugas o lunares irregulares: la formación de verrugas o pecas que tengan forma extraña es algo que debería preocupar. Si las pecas o las arrugas cambian de tamaño o de forma, podría indicar inicios de cáncer de piel.
  • Ronquera o tos continua: si se presenta una tos persistente, podría ser signo de cáncer de pulmón. En el caso de la ronquera, sería indicio de cáncer de laringe. Por eso no se deben subestimar estos síntomas.
  • Manchas en la lengua o en la boca: este es un síntoma de una irritación frecuente conocida como leucoplaquia, que podría derivar en cáncer de boca. Esta irritación es causada por el consumo de cigarrillos.
  • Aparición de protuberancias o masas: Hay síntomas que se pueden detectar con tan solo palpar la piel. Este es el caso del cáncer de mama. Su prevención está en tocarse los senos y detectar masas o protuberancias que no deberían estar ahí. Ante esto, es necesario acudir de inmediato a un especialista.
  • Dificultad para tragar o indigestión frecuente: estos problemas podrían ser signo de cáncer de esófago o de estómago e incluso de faringe. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que podrían ser síntomas de otros problemas que no están relacionados con el cáncer.

Esto es algo muy importante que se debe tener en cuenta. Un síntoma por sí solo no indica que se tiene la enfermedad. Sin embargo, si todos aparecen en conjunto y son persistentes, una vez más, es necesario acudir al médico para realizar la evaluación respectiva.

Factores de Riesgo

El cáncer es una enfermedad que puede sufrir cualquier persona sin importar la edad, y aparece en ocasiones sin razón aparente. Sin embargo, existen factores que potencia su aparición.

  • Hábitos: Existen hábitos que potencian el riesgo de padecer cáncer. Beber alcohol en exceso o fumar constantemente ayudan a incrementar el cáncer de garganta o de esófago, entre otros. Los malos hábitos alimenticios así como una exposición desmedida al sol también inciden en que la enfermedad aparezca.
  • El entorno: el entorno también puede influir mucho. Exponerse a la contaminación ambiental o a un ambiente laboral muy estresante, así como rodearse de gente que fuma o usar químicos aumenta la probabilidad de padecer cáncer.
  • Edad: las personas más propensas a sufrir de esta enfermedad son las personas que sobrepasan los 60 años, según la Clínica Mayo. Aunque el cáncer puede surgir a cualquier edad, los mayores son más propensos a sufrirlo.
  • Precedentes familiares: Aunque son pocos los casos, lo cierto es que hay tipos de cáncer que se pueden transmitir de una generación a otra. Por eso es importante estar atentos a los antecedentes familiares y los casos de cáncer diagnosticados en el núcleo familiar.
  • Otros problemas de salud: Hay trastornos de salud que podrían derivar en cáncer. Es el caso de la colitis ulcerosa. Por eso es importante el tratamiento y el chequeo médico constante para conocer bien los riesgos.

Conclusión

Para prevenir el cáncer es necesario el constante chequeo médico. Al detectar alguna anomalía en el funcionamiento del organismo, lo más aconsejable sería acudir al especialista para realizar las evaluaciones necesarias.

Las pruebas de despistaje son importantes porque ayudan a detectar las anomalías a tiempo y así seguir un tratamiento preventivo para erradicar la enfermedad.

Como señala la Asociación Española de Cáncer, en la primera fase, el cáncer comienza con agentes carcinógenos dentro del cuerpo, que pueden durar mucho tiempo, hasta que se desarrolla la enfermedad.

Origen

El cáncer se origina cuando las células comienzan a multiplicarse de forma descontrolada, con la capacidad de destruir tejidos y órganos, según lo apunta la Clínica Mayo. En un principio puede atacar una zona específica del cuerpo, pero a medida que avanza, se vuelve invasivo.

El proceso es gradual. Su primera etapa es conocida como carcinogénesis, cuando las células comienzan a mutar. Esta etapa puede durar varios años. El proceso cancerígeno comienza cuando las células comienzan a sufrir mutaciones de manera descontrolada.

La iniciación de este proceso, es decir, el de la producción de células cancerígenas, es un poco más elevada que la del promedio, por eso termina siendo invasivo y hasta fatal si no se trata a tiempo.

De esta forma, el cáncer se expande, debido a que transmiten las anomalías a las demás células. En un proceso más avanzado, las células sufren nuevas mutaciones, llegando al punto de ser agresivo.

Causas

Lo que causa el cáncer son las mutaciones genéticas. Sin embargo, existen factores que propician la enfermedad. Según Clínica Mayo, estas mutaciones genéticas pueden ser de nacimiento, lo que quiere decir que es hereditaria.

También están las que se producen después del nacimiento, lo que quiere decir que no son hereditarias. El mayor porcentaje de personas que sufren de cáncer pertenecen a este grupo. Los factores que producen cáncer son el tabaquismo, algunos virus, y agentes químicos que son cancerígenos.

La obesidad, así como la exposición a los rayos UV y la falta de ejercicio también propician la enfermedad. Lo cierto es que, una vez formadas las células cancerígenas, estas comienzan a expandirse por todo el organismo.

Ahora bien, algo que hay que tener en cuenta es que el cáncer puede ser focal, es decir, aparecer en un punto u órgano determinado del cuerpo, y de ahí extenderse hacia el resto del organismo.

Síntomas Generales del Cáncer

Los síntomas del cáncer suelen relacionarse con el tipo de cáncer específico. Sin embargo, hay un grupo de síntomas generales que ayudaría a detectarlos a tiempo y actuar en consecuencia. Estos síntomas son los siguientes, según la Sociedad Americana de Cáncer:

  • Fatiga: la fatiga o cansancio extremo no mejora aun cuando se descansa. Este síntoma se presenta a medida que el cáncer va progresando. Sin embargo, en casos como el de leucemia, este síntoma se presenta al inicio de la enfermedad.
  • Fiebre: la fiebre se presenta de un momento a otro a medida que avanza la enfermedad, pero aparece de manera temprana cuando se trata de leucemia o de linfoma. Sin embargo, hay que estar muy atentos porque debilita el sistema inmunológico.
  • Alteraciones en la piel: Algunos de estos cambios indican problemas de cáncer, tales como oscurecimiento, ictericia o enrojecimiento. La picazón también es un signo de que algo anda mal.
  • Dolor: El dolor también es una sintomatología general. A veces aparece en etapas tempranas de la enfermedad, otras, cuando es general, indica que la enfermedad entró en una etapa avanzada.

Sea como sea, estos síntomas por sí solos no son prueba de padecer cáncer. La cuestión está cuando estos síntomas son persistentes y constantes. En estos casos, lo más prudente es acudir a un especialista para descartar esta enfermedad o cualquier otro problema de salud.

Sintomatología de ciertos tipos de cáncer

A los síntomas generales hay que agregarle síntomas específicos que ayudan a detectar ciertos tipos de cáncer. De nuevo, para determinar la enfermedad y su estado, es necesario acudir a un médico especializado para hacer los exámenes pertinentes.

  • Formación de verrugas o lunares irregulares: la formación de verrugas o pecas que tengan forma extraña es algo que debería preocupar. Si las pecas o las arrugas cambian de tamaño o de forma, podría indicar inicios de cáncer de piel.
  • Ronquera o tos continua: si se presenta una tos persistente, podría ser signo de cáncer de pulmón. En el caso de la ronquera, sería indicio de cáncer de laringe. Por eso no se deben subestimar estos síntomas.
  • Manchas en la lengua o en la boca: este es un síntoma de una irritación frecuente conocida como leucoplaquia, que podría derivar en cáncer de boca. Esta irritación es causada por el consumo de cigarrillos.
  • Aparición de protuberancias o masas: Hay síntomas que se pueden detectar con tan solo palpar la piel. Este es el caso del cáncer de mama. Su prevención está en tocarse los senos y detectar masas o protuberancias que no deberían estar ahí. Ante esto, es necesario acudir de inmediato a un especialista.
  • Dificultad para tragar o indigestión frecuente: estos problemas podrían ser signo de cáncer de esófago o de estómago e incluso de faringe. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que podrían ser síntomas de otros problemas que no están relacionados con el cáncer.

Esto es algo muy importante que se debe tener en cuenta. Un síntoma por sí solo no indica que se tiene la enfermedad. Sin embargo, si todos aparecen en conjunto y son persistentes, una vez más, es necesario acudir al médico para realizar la evaluación respectiva.

Factores de Riesgo

El cáncer es una enfermedad que puede sufrir cualquier persona sin importar la edad, y aparece en ocasiones sin razón aparente. Sin embargo, existen factores que potencia su aparición.

  • Hábitos: Existen hábitos que potencian el riesgo de padecer cáncer. Beber alcohol en exceso o fumar constantemente ayudan a incrementar el cáncer de garganta o de esófago, entre otros. Los malos hábitos alimenticios así como una exposición desmedida al sol también inciden en que la enfermedad aparezca.
  • El entorno: el entorno también puede influir mucho. Exponerse a la contaminación ambiental o a un ambiente laboral muy estresante, así como rodearse de gente que fuma o usar químicos aumenta la probabilidad de padecer cáncer.
  • Edad: las personas más propensas a sufrir de esta enfermedad son las personas que sobrepasan los 60 años, según la Clínica Mayo. Aunque el cáncer puede surgir a cualquier edad, los mayores son más propensos a sufrirlo.
  • Precedentes familiares: Aunque son pocos los casos, lo cierto es que hay tipos de cáncer que se pueden transmitir de una generación a otra. Por eso es importante estar atentos a los antecedentes familiares y los casos de cáncer diagnosticados en el núcleo familiar.
  • Otros problemas de salud: Hay trastornos de salud que podrían derivar en cáncer. Es el caso de la colitis ulcerosa. Por eso es importante el tratamiento y el chequeo médico constante para conocer bien los riesgos.

Conclusión

Para prevenir el cáncer es necesario el constante chequeo médico. Al detectar alguna anomalía en el funcionamiento del organismo, lo más aconsejable sería acudir al especialista para realizar las evaluaciones necesarias.

Las pruebas de despistaje son importantes porque ayudan a detectar las anomalías a tiempo y así seguir un tratamiento preventivo para erradicar la enfermedad.

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