mal aliento

Mitos del mal aliento y remedios caseros para eliminarlo

Son muchas las personas que han padecido de mal aliento (halitosis) en algún momento de su vida. Los motivos pueden ser variados y van desde consumir ciertos alimentos hasta enfermedades bucales u otras que implican otras partes del cuerpo.

Acompáñanos en este artículo para conocer cuáles son las causas principales que provocan el mal aliento; los mitos que han surgido alrededor de éste; así como las formas que tenemos para prevenirlo, ya sea con prácticos consejos o efectivos remedios populares.

Mitos del mal aliento 

Por lo general el mal aliento, como otras afecciones, no escapa a los mitos que se forman en el imaginario popular y van adquiriendo fuerza con los años, aunque tengan poco de cierto. Aquí te presentamos tres de ellos:

Mito 1: se cree que contra el mal aliento sólo basta con utilizar un enjuague bucal. La verdad es que en un principio se trata de una solución temporal, ya que, puede no atacar completamente la raíz del problema sino ser un implemento complementario. 

En este sentido, es necesario decantarse por enjuagues certificados por asociaciones de odontólogos que, además de contener flúor, sean antisépticos para que sean capaces de matar gérmenes y reducir la placa bacteriana. 

Mito 2: muchos piensan que se puede percibir el mal aliento sólo con respirar en las manos. Esto es falso, dado que el uso que le damos a la garganta no es el mismo para respirar que para hablar. Únicamente cuando hablamos podemos sacar a relucir olores provocados en la región baja de la boca, lugar donde se forman las bacterias que originan el mal aliento, cosa que no ocurre al respirar.

Otro punto que invalida esta creencia es que suele ser muy difícil que nosotros mismos percibamos nuestros malos olores, por tanto al estar siempre presente podemos habituarnos a ellos y tenerlos por normales.

Mito 3: se considera que al cepillarse como indican las instrucciones de la caja de la crema dental no debería existir ni seña de mal aliento. A propósito de esto, la verdad es que muchas personas no se cepillan como deberían, puesto que lo hacen empleando alrededor de 30 segundos, cuando lo correcto debería ser dedicar al menos 2 minutos, procurando llegar a todos los rincones bucales.

¿Por qué tengo mal aliento aunque me lave los dientes? 

Si bien practicar una buena higiene bucal ayuda a combatir las bacterias que generan el mal aliento, no estamos exentos totalmente de padecerlo puesto que existen otras causas, como veremos a continuación.

Una de las principales causas de la halitosis es tener una mala higiene bucal. Y es que no basta con lavarse los dientes, se debe contar con implementos adicionales como el hilo dental y el enjuague bucal para eliminar placa bacteriana. Es preciso cepillarse tres veces al día y demorar un tiempo prudencial (2 a 5 minutos).

Por otra parte, si no se tiene especial cuidado con las dentaduras postizas, las mismas pueden desencadenar malos olores.

Otra de las causas es mantener el hábito de fumar, la nicotina y otras sustancias tóxicas contenidas en el cigarro dejan un sabor característico en la boca, que no es precisamente agradable. Además, las personas fumadoras son mucho más propensas a desarrollar enfermedades en las encías, que también desencadenan el mal aliento.

Ciertos alimentos en exceso pueden originar halitosis, como por ejemplo el ajo y la cebolla. La cafeína contenida en bebidas como el café y el té también tienen incidencia e igualmente las comidas muy condimentadas. Después de la digestión, todos estos alimentos pasan al torrente sanguíneo y más tarde son llevados a los pulmones.

Muchas personas no lo saben, pero sufren del síndrome de la boca seca, clínicamente denominado xerostomía. Esta es otra de las razones del mal aliento, porque la saliva ayuda a la eliminación de partículas que lo producen y al ésta verse menguada, produce dicha consecuencia. De manera regular la saliva disminuye mientras dormimos y aún más si se duerme con la boca abierta, esto explicaría por qué hay halitosis al levantarse.

Otro de los orígenes de la halitosis puede provenir de las infecciones orales;  enfermedades de las encías; caries y también tras la extracción de dientes o alguna otra cirugía bucal.  

Muchos medicamentos al descomponerse liberan sustancias que se hacen evidentes en el aliento. Asimismo, existen otros que promueven resequedad en la boca, que como se sabe, motiva la halitosis.

Hay otras afecciones que se pueden producir más allá de la boca e involucran la garganta o la nariz. Por ejemplo, las amígdalas pueden ser un foco de bacterias, así como la inflamación o infección de los senos paranasales.

Por último, se encuentran otras enfermedades más graves como el cáncer que puede estar detrás de una halitosis, así como diabetes, las afecciones relacionadas con el hígado o los riñones, el reflujo crónico estomacal y hasta trastornos del metabolismo.

¿Cómo se relaciona el mal aliento con las enfermedades?

Aunque es cierto que en un porcentaje bastante alto, hasta un 75%, las causas del mal aliento obedecen las bacterias de la boca y a factores alimenticios o externos, existen ciertas enfermedades de tipo sistémico que también pueden originar halitosis. Por tanto este malestar no solamente es producto de las llamadas afecciones de la boca como la gingivitis o la enfermedad periodontal. 

Dentro del primer tipo destacan enfermedades renales, hepáticas, gastrointestinales o incluso puede ser producto de la diabetes. Aunque tampoco se pueden olvidar las infecciones producidas en el tracto respiratorio, lo cual incluye la garganta (en el caso de la amigdalitis), los senos nasales y el pulmón.

De hecho y profundizando poco más en el asunto, según el portal web colgate.com, hay estudios que afirman que se debe prestar especial atención a las enfermedades bucales, ya que las bacterias allí encontradas pueden tener acceso a otras partes del cuerpo a través de la saliva, originando infecciones secundarias.

En todo caso, tras evidenciar a través de pruebas que el mal aliento se produce por cualquier enfermedad, sea ésta bucal o sistémica, conviene consultar al especialista en el área para conocer las medidas a tomar para mitigar la halitosis. 

Cómo evitar el mal aliento

A continuación, señalaremos algunas recomendaciones para que te alejes del mal aliento:

La primera de ellas tiene que ver con el cepillado de los dientes. Es aconsejable hacerlo todos los días y por lo general después de cada comida con una crema que contenga flúor. Además, resulta apropiado el hilo dental para extraer los restos de alimentos que quedan entre los dientes. Asimismo resulta conveniente el uso de enjuague bucal, aunque no tiene un efecto prolongado, también ayuda a combatir bacterias. Por otra parte, si llevas alguna prótesis dental conviene mantenerla limpia.


La saliva colabora en el proceso de limpieza de la boca, por lo que es importante  mantenerla bien humectada. Para esto es recomendable consumir alimentos que requieran mayor tiempo de masticación, como los frutos secos (maní, almendras, nueces, entre otros). 


Aparte de provocar mal aliento también suele desencadenar enfermedades bastante graves, así que por el bien de todos lo mejor es dejar de fumar; mientras que en la alimentación conviene regular el consumo de café y té, así como no exagerar con la cebolla y el ajo. 

Por último, mantener contacto con un dentista. Chequearse regularmente, dos veces al año como mínimo, puede evitar que pequeños problemas se hagan más grandes con el tiempo.

Remedios caseros para eliminar el mal aliento

Algunos remedios clave provenientes de la sabiduría popular son útiles para olvidarse del mal aliento. Entre ellos destacan: 

Hinojo: tiene potentes cualidades antibacterianas, así como propiedades que incrementan la saliva y así la limpieza de la boca. Puede usarse como infusión después de las comidas o sencillamente masticar unas cuantas ramitas.

Bicarbonato de sodio: es de los más aconsejados para combatir el mal aliento debido a que posee características antimicrobianas. Se debe tener la precaución de no aplicar directamente en los dientes, pues podría desgastar el esmalte. Sólo se diluye un poco en agua y tras sumergir el cepillo en la mezcla, frota la lengua y boca.

Perejil: tiene rasgos antioxidantes y es, además, un potente diurético. Entre muchos otros beneficios que posee, esta rama al ser mezclada con unas gotitas de vinagre previene la halitosis. Es aconsejable masticar unas cuantas ramitas después de las comidas.

Infusiones: existen otras plantas que tienen un efecto beneficioso para evitar la halitosis, entre las que sobresalen el romero, la menta, el tomillo y el eucalipto. Siempre después de las comidas no estaría demás acostumbrarse a estas infusiones, ya que, además, muchas de ellas ayudan en la digestión. 

Ya no deberías tener complejos en esa cita tan esperada o al hablar de cerca con tus amistades, ya que manejas varios consejos, así como también cuentas con algunos remedios caseros bajo la manga para hacerle frente a la halitosis.

Es importante destacar los múltiples beneficios de contar con una buena salud bucal, entre los cuales uno de suma relevancia es la erradicación del mal aliento. Si este padecimiento se hace persistente es importante acudir al odontólogo para que determine las causas específicas que lo originan.

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