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¿Cuánto cuesta un aumento de senos y cuáles son sus riesgos?

El aumento de senos con implantes forma parte del protocolo actual, mas no general, de belleza. La percepción del cuerpo femenino como objeto de elogios y motivo de seducción no ha sufrido notables transformaciones desde la antigüedad. Lo que sí puede haber cambiado es la autopercepción de la imagen femenina.

Hoy día pese a las apreciaciones de la sociedad, para la mujer es determinante sentirse a gusto con su apariencia, lo cual es constatado por el exceso de trabajo de los cirujanos plásticos especializados en aumento de pechos con implantes. Año tras año son más las mujeres que, por distintos argumentos, recurren a incrementar el volumen de su busto.

En este artículo expondremos aspectos inherentes al uso de implantes para incrementar el tamaño del busto. Asimismo, compartiremos los modos de proceder antes y después de la cirugía e indicaremos las posibles complicaciones derivadas de dicha práctica quirúrgica.   

¿En qué consiste el aumento de senos con implantes?

El aumento del busto también es conocido como mamoplastia y uno de los procedimientos seguidos para lograrlo radica en la utilización de implantes. Hasta ahora las prótesis habituales son fabricadas con silicona o diseñadas para ser infladas con solución salina.

Luego de que el especialista haya hecho una valoración exhaustiva del estado de salud de la paciente, de su anatomía y preferencias, seleccionará tanto el tipo de implante como el lugar de la incisión para introducirlos. Éstos pueden incorporarse bajo el tejido mamario o detrás de los músculos torácicos, según precisa mayoclinic.  

Siempre bajo los efectos de la anestesia, local o general, el cirujano ejecutará un solo corte por el que introducirá el implante. Son tres las regiones en las que puede llevarse a cabo la incisión: zona axilar, debajo del brazo; parte inferior del pezón en el espacio periaereolar o justo en la región inferior del seno, identificado como pliegue submamario.

Una vez realizado el corte serán separados el tejido mamario del tejido conectivo fibroso alojado en el tórax. Este aislamiento de tejidos conduce a la formación de un bolsillo o espacio en el que se acoplará el implante, procurando que quede detrás del pezón.

Después de haber encajado y fijado el implante, el especialista sellará el corte apoyándose tanto en suturas como en cinta adhesiva. La idea es vendar la incisión para sujetar la piel escindida y lograr su cierre.

El procedimiento coincide independientemente del lugar elegido para el corte y del tipo de prótesis. Y pese a que el lugar receptor de éstas sea el mismo, en lo único que difieren es que mientras que las prótesis de solución salina se introducen vacías y se llenan con este líquido una vez colocadas, las de silicona se implantan ya con dicho polímero en su interior.

Si bien el aumento del busto con implantes se haya consagrado como una de las prácticas más asiduas en el contexto de la cirugía corporal, no deja de comportar algunos riesgos y de desmentir determinadas creencias. Por ello, aunque la mamoplastia sí modifique la apariencia de los pechos, no logrará salvarlos eventualmente, de la ley de la gravedad.

Así, pensar que aunque pase el tiempo los implantes evitarán que los senos caigan es un equívoco, y es que el levantamiento de busto o mastopexia podría ser el procedimiento que seguiría luego de pasados algunos años desde una mamoplastia.

También es una quimera creer que los implantes permanecen intactos durante  décadas. Por último, se suma a ello la advertencia de que el hecho de amamantar podría verse obstaculizado al portar implantes que incrementen el volumen del busto.

Tamaño de implantes de senos

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Foto: Shutterstock.com

¿Cuánto cuesta un aumento de senos?

Siempre que se trate de una cirugía como la mamoplastia, en la que intervienen factores personales, el costo variará. La especificidad de cada situación: tipo de implantes, honorarios profesionales, centro clínico sede de la operación, entre otras variables, determinará el precio del aumento de senos.

También figuran como indicadores, en la fluctuación del costo, el tipo y la calidad de los implantes. Los cuales, a su vez, se hallarán determinados por el peso, estatura, capacidad monetaria o diseño anatómico de la paciente.    

Pero el hecho de que haya diferentes montos para aumentar el busto, no implica que dicho procedimiento clínico sea realizado indistinta y exitosamente por cualquier cirujano.

Por tanto, es realmente importante vigilar e indagar sobre el profesionalismo y la comprobada reputación del cirujano que ejecutará la mamoplastia.

En ocasiones, cuando se opta por servicios menos costosos las consecuencias pueden superar, en gastos, otras opciones calificadas como más caras inicialmente. Al tratarse de la imagen, por lo que la salud puede verse comprometida, invertir en un procedimiento que, aunque más costoso, garantice calidad y minimice riesgos es lo aconsejable.  

En lugar de tomar el (bajo) costo como punto de partida en la elección del lugar y el cirujano para someterse a un aumento de pechos con implantes, serían la trayectoria certificada y las recomendaciones sobre el médico, los criterios evaluados para no fallar en la decisión.

El ofrecimiento de precios atractivos podría poner en duda, tanto la calidad de los implantes como la inseguridad del cirujano. Esto además, en el futuro, podría traducirse en efectos colaterales serios o simplemente habría que repetir la intervención.

¿Cuáles son los pasos antes y después de la cirugía?

El primer paso antes de recurrir a la mamoplastia con implantes apunta a la ratificación de dicha elección. Pero además de la seguridad lograda, la confianza en el experto que realizará la intervención también cuenta en la fase preliminar.  

Conversar detenidamente con el cirujano experto en aumento de senos, antes de la intervención, le será de gran utilidad. Sólo él podrá aclarar inquietudes y brindar información acerca de las incisiones y los tipos de prótesis.

Asimismo el profesional comunicará lo que se estila antes y luego de la operación. Por ejemplo, un requisito común es practicarse una mamografía basal para conocer el estado del busto antes de la mamoplastia.

De igual forma y previendo un posible abundante sangrado existe la probabilidad de que fármacos que funcionen como anticoagulantes sean suspendidos o se recomiende disminuir su dosis. En suma, es necesario saber que el estado de salud es óptimo para el tipo de cirugía.

No está de más recordar que la incorporación de implantes no supone, necesariamente, que los senos no se caigan al cabo de los años. Tampoco las prótesis son imperecederas, por consiguiente, saber que más adelante es posible un cambio de prótesis, es decir, otra operación, permitirá tener mayor claridad sobre los riesgos o acciones latentes.    

Es normal que luego de la mamoplastia, el busto presente hematomas, inflamación e incluso dolor, derivados de la incisión y separación de los tejidos mamario y conectivo. En consecuencia, después de la intervención evitar aquellas acciones que puedan lastimarlo redundará en una pronta recuperación.

La administración de analgésicos suele ser común como parte del protocolo postoperatorio así como también lo es esquivar, al menos durante unas semanas, acciones que ameriten altas cuotas de energía: ejercicios, levantamiento de peso y ejecución de fuerza.

Según la recomendación del especialista, llevar un sujetador especial puede formar parte de los cuidados posteriores a la intervención. Asimismo, en atención al tipo de sutura empleada el médico indicará si es necesario acudir días después a que sea retirada.

Finalmente, como recomendación general, antes de la mamoplastia valdría la pena contar con familiares o personas que apoyen en las labores del hogar después de la cirugía, sobre todo durante el tiempo estipulado para la recuperación.

Complicaciones y riesgos del aumento de senos

Aunado a las dificultades que hemos esbozado a lo largo del artículo y que pudiesen emerger durante o tras el aumento de senos, se suman otras relacionadas directamente con los implantes. Esto último, en ocasiones, requiere que la paciente sea operada nuevamente.

De modo que una segunda intervención se convierte en un potencial riesgo de la mamoplastia.

El organismo puede presentar reacciones adversas ante la introducción de elementos ajenos a su naturaleza, los implantes mamarios no escapan de ello. La especie de envoltura que emerge en torno a la prótesis se denomina cápsula fibrosa y podría derivar en complicación.

Aunque el rol de dicha cápsula es procurar que el implante se mantenga fijo, por razones no precisadas aún, la misma puede desarrollarse y exacerbar la presión sobre el tejido mamario, modificando la forma del seno y provocando su endurecimiento. Es por ello que según lo acotado en cirugiasdelamama la contractura capsular es la causa más recurrente que motiva la reintervención.

Pese a que ocurre en porcentajes mínimos, otro de los riesgos más temidos es la ruptura de los implantes. Las averías pueden estar antes de ser puestos y la consecuencia directa es su sustitución, puesto que además de originar nódulos en diferentes zonas: axilas, abdomen o pecho, distorsiona la apariencia y consistencia del busto.  

En el plano de la praxis médica otras dificultades emergidas podrían ser la telemastia y la sinmastia, ambas vinculadas con el surco intermamario. La primera es identificada  cuando el espacio percibido, entre ambas mamas, es bastante notorio. Mientras que la sinmastia acusa la ausencia de separación entre los senos, fenómeno que podría obedecer a la utilización de prótesis muy grandes.

Dolor en los senos con implantes y problemas luego de la operación

El recurrente dolor, la inflamación y la presencia de fiebre son signos que pueden acusar una infección, potencial dificultad tras el incremento de busto. Ante ello, será conveniente recurrir al cirujano que estuvo a cargo de la mamoplastia para desaparecer el foco infeccioso, tal vez, mediante antibióticos.

Por otra parte, tanto la cicatrización como la sensibilidad mamaria pueden devenir en inconvenientes. Particularmente es el pezón la zona que no reacciona ante estímulos táctiles, pero por fortuna esta complicación, por ser transitoria, podría recuperarse al cabo de varias semanas. 

Dado el carácter significativo que reposa en la imagen personal resulta vital conocer a cabalidad los riesgos y dificultades que en el futuro podría acarrear el aumento de senos con implantes.

Asimismo, ante la elección de este mecanismo para incrementar el busto, es aconsejable no exagerar en el tamaño de las prótesis, puesto que podría ser contraproducente.  

Para finalizar, no olvidemos que si la mamoplastia es la mejor opción para obtener la apariencia deseada, aquélla deberá ser realizada por profesionales de comprobada experiencia.  

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