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¿Cuáles son las diferencias entre tensión y presión arterial?

Presión y tensión arterial son términos que se usan casi como sinónimos, pero lo cierto es que presión y tensión arterial refieren a cosas distintas. Esta desinformación y uso erróneo de términos puede dar lugar a malas elecciones y fallas de comunicación realmente graves.

En los siguientes apartados conoceremos más alrededor de la diferencia existente entre la tensión y la presión arterial, y haremos énfasis en cómo se puede medir la presión arterial y de qué maneras se puede regular sin el uso de medicamentos. No pierdas detalle de lo siguiente.

Diferencias entre presión y tensión arterial

Mayo Clinic indica que la tensión arterial es un término que se refiere a la cantidad de fuerza que ejercen los vasos sanguíneos sobre la sangre que circula en el cuerpo. Es decir, es una medida asociada hacia una presión ejercida “de afuera hacia dentro” de los vasos sanguíneos.

Por otro lado, la presión arterial es el término que usan los especialistas para referirse a la cantidad de fuerza ejercida por la sangre hacia las paredes de las arterias. Gracias a esta presión, la sangre puede viajar a través del cuerpo humano y abastecer oxígeno y otros nutrientes.

En resumen, presión y tensión arterial refieren a fenómenos claramente opuestos entre sí, por lo que no deben ser usados de manera intercambiable como si significasen lo mismo.

¿Cómo medimos la presión arterial?

La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mm/hg), que es una unidad de presión. Al medir la presión arterial se obtiene una cifra susceptible a ser comparada con valores recomendados para tener una aproximación respecto al estado de salud.

La presión arterial se mide con un tensiómetro, un dispositivo fácil de adquirir y que te permite la medición de tu presión arterial en la comodidad de tu casa. A pesar de esto, es necesario que lleves el tensiómetro a un especialista para calibrarlo adecuadamente y hacer revisiones.

El tensiómetro más común es el tensiómetro digital, que suele ser más fácil de usar que el tensiómetro aneroide. Los tensiómetros digitales incorporan un estetoscopio y un medidor, así como un indicador de error. La lectura de la presión arterial se muestra en una pantalla pequeña.

Al encender el tensiómetro digital deberás inflar el brazalete, sea con un botón (modelos automáticos) o apretando una bombilla de goma (modelos manuales). Inflado el brazalete, el dispositivo expulsará lentamente el aire, y podrás entonces visualizar el resultado en la pantalla.

La pantalla expresará tanto la presión diastólica como la presión sistólica, que es la primera de izquierda a derecha. La presión sistólica es la presión ejercida por la sangre sobre las arterias cuando late el corazón, mientras que la diastólica es la presión ejercida cuando el músculo cardiaco reposa.

Suele afirmarse que la presión arterial normal es de 120/80 mm hg, pero muchas personas están por debajo de esa cifra sin presentar problemas de ninguna índole.

¿Cómo podemos controlar la presión sin medicación?

Hay maneras bastante accesibles de controlar nuestra presión arterial sin usar fármacos, y todas ellas están referidas a la aplicación de hábitos de vida saludables mediante los cuales es posible estabilizar la presión arterial.

Reducir el consumo de cafeína está muy recomendado, especialmente en las personas que no han acostumbrado su cuerpo a la sustancia pero que la beben con relativa frecuencia en tanto su cuerpo todavía no es capaz de nulificar el influjo de la cafeína sobre el flujo sanguíneo.

Abandonar el tabaquismo también permite regular la presión arterial, no es un secreto que los fumadores son especialmente propensos a sufrir de cambios repentinos en la presión arterial, y esto se debe a que cada cigarrillo terminado es una disminución de la fuerza ejercida por la sangre.

La presión arterial tiende a aumentar con los incrementos de peso, razón por la cual las dietas de adelgazamiento son aconsejadas a las personas que sufren de obesidad o se acercan mucho a ello. Más allá de controlar la presión arterial, adelgazar tiene muchos efectos positivos sobre la salud.

En resumen, saber diferenciar la presión de la tensión arterial es bastante útil para determinar cursos de acción cuando uno u otro presentan patologías. Si aún tienes dudas sobre la diferenciación, puedes hablar con un médico especialista.

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